Hay comercios cuyas facturas cuestan más de escanear que otras. Suele pasar con algunos supermercados, gasolineras y restaurantes de comida rápida que imprimen el QR pequeño, tenue o en un papel que se desvanece rápido. No es un problema de tu teléfono ni de la app: es cómo salió impresa esa factura. La buena noticia es que siempre hay una salida.

Qué hacer cuando un comercio no escanea
Prueba una vez más con buena luz, el teléfono firme y el código bien encuadrado. Un QR tenue a veces engancha con mejores condiciones.
Si sigue sin leer, toca Escribir el CUFE en la pantalla de «No se pudo leer» y escribe el código impreso en la factura. facturillo la procesa igual que si la hubieras escaneado. Esta es la ruta más confiable con estos comercios.
Si el papel no deja leer ni el CUFE, toca Revisar y reportar. Ese reporte nos ayuda a mejorar la lectura de las facturas de ese comercio.
Consejo
El papel térmico de muchas facturas se aclara con el calor y el tiempo. Escanea o guarda el CUFE pronto después de la compra, antes de que el código se desvanezca.
Escribir el CUFE a mano da exactamente el mismo resultado que escanear: la factura queda con sus datos reales confirmados por la DGI. Así que ningún comercio te deja sin registrar su factura.