A veces el QR de la factura sale cortado, partido o a medio imprimir, y la cámara no logra leerlo completo. Cuando eso pasa, facturillo no puede sacar el CUFE del código y te avisa que no se pudo leer. No pierdes la factura: casi siempre se resuelve reintentando o escribiendo el CUFE a mano.

Por qué pasa

Un QR se lee bien solo cuando está completo. Si en el papel quedó cortado por el borde, partido en dos, con una franja en blanco o con tinta muy tenue, al código le faltan pedazos y la cámara no puede reconstruirlo. Es un problema de la impresión de la factura, no de tu teléfono.

Pantalla que avisa que el código no se pudo leer
El código no se pudo leer

Qué puedes hacer

1

Vuelve a intentar con todo el QR dentro del recuadro, la factura plana y buena luz. Si el papel está doblado sobre el código, estíralo antes de escanear.

2

Si el QR está físicamente cortado o dañado en el papel, no va a escanear por más intentos que hagas. En ese caso, escribe el CUFE a mano: es el código largo de números y letras impreso junto al QR.

3

Si el CUFE también quedó cortado y no puedes leerlo entero, guarda la factura física y vuelve a intentarlo con mejor luz, o escríbenos.

lightbulb

Consejo

Cuando el QR no se deja leer, el CUFE impreso es tu mejor alternativa. Aunque el QR esté cortado, el CUFE suele estar completo unas líneas más abajo, y escribirlo agrega la factura igual que si la hubieras escaneado.

Un QR cortado es de las causas más comunes de un escaneo fallido, y casi siempre se resuelve con la entrada manual del CUFE. Si el código quedó ilegible por completo, conserva el papel: con mejor luz o una copia más nítida podrás intentarlo de nuevo.

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