A veces el QR de la factura sale cortado, partido o a medio imprimir, y la cámara no logra leerlo completo. Cuando eso pasa, facturillo no puede sacar el CUFE del código y te avisa que no se pudo leer. No pierdes la factura: casi siempre se resuelve reintentando o escribiendo el CUFE a mano.
Por qué pasa
Un QR se lee bien solo cuando está completo. Si en el papel quedó cortado por el borde, partido en dos, con una franja en blanco o con tinta muy tenue, al código le faltan pedazos y la cámara no puede reconstruirlo. Es un problema de la impresión de la factura, no de tu teléfono.

Qué puedes hacer
Vuelve a intentar con todo el QR dentro del recuadro, la factura plana y buena luz. Si el papel está doblado sobre el código, estíralo antes de escanear.
Si el QR está físicamente cortado o dañado en el papel, no va a escanear por más intentos que hagas. En ese caso, escribe el CUFE a mano: es el código largo de números y letras impreso junto al QR.
Si el CUFE también quedó cortado y no puedes leerlo entero, guarda la factura física y vuelve a intentarlo con mejor luz, o escríbenos.
Consejo
Cuando el QR no se deja leer, el CUFE impreso es tu mejor alternativa. Aunque el QR esté cortado, el CUFE suele estar completo unas líneas más abajo, y escribirlo agrega la factura igual que si la hubieras escaneado.
Un QR cortado es de las causas más comunes de un escaneo fallido, y casi siempre se resuelve con la entrada manual del CUFE. Si el código quedó ilegible por completo, conserva el papel: con mejor luz o una copia más nítida podrás intentarlo de nuevo.