facturillo lee el código de la factura desde la cámara, así que la mayoría de los escaneos que fallan se deben a la foto: poca luz, un dedo sobre el código, la mano temblorosa o la factura arrugada. Con unos pocos cuidados, el QR engancha a la primera.

Escáner con la factura encuadrada dentro del marco
Encuadra la factura en el marco

Cinco consejos que resuelven casi todo

1

Busca buena luz. Un código en penumbra es la causa más común de que no lea. Acércate a una ventana o enciende una lámpara, y evita la sombra de tu propio teléfono sobre la factura.

2

No tapes el código con el dedo. Al sujetar la factura, deja el QR y la fila del CUFE totalmente despejados. Un dedo encima es motivo frecuente de que el código quede incompleto.

3

Mantén el teléfono firme. Apoya los codos o la factura sobre una superficie plana y espera un segundo a que la imagen quede nítida. Una foto movida sale borrosa y el código no engancha.

4

Aplana la factura. Si está arrugada o doblada justo sobre el código, alísala con la mano. Un pliegue encima del QR o del CUFE puede volverlo ilegible.

5

Cuida la distancia. Deja el teléfono a unos 15 a 20 cm de la factura y encuadra el código dentro del marco. Muy cerca desenfoca, muy lejos hace el código demasiado pequeño para leer.

lightbulb

Consejo

Limpia el lente de la cámara antes de escanear. Una huella o algo de polvo en el lente vuelve borrosas todas tus fotos sin que lo notes.

Si aun así no lee

Si ya cuidaste la luz, el pulso y el encuadre y el QR sigue sin leer, no te quedes atascado: escribe el CUFE a mano. Es la ruta alterna más confiable cuando el código está dañado o mal impreso, y la factura se agrega igual que si la hubieras escaneado.

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